El sismo, con epicentro a 27 km al este-noreste de Jalalabad y a solo 8 km de profundidad, provocó daños severos en Kunar y Nangarhar, arrasando aldeas como Mazar-e-Dara, en el distrito de Nurgal. Las viviendas de barro y piedra fueron especialmente vulnerables.

Al menos trece réplicas, incluida una de magnitud 4.5, desencadenaron deslizamientos de tierra que bloquearon carreteras y complicaron las labores de rescate. El temblor se sintió en Islamabad, Lahore y Delhi.

El gobierno talibán desplegó equipos locales, pero la falta de recursos ha generado llamados urgentes a la ayuda internacional. Hospitales desbordados trasladan pacientes en helicópteros, mientras la ONU y organizaciones humanitarias distribuyen alimentos, suministros médicos y refugios.
Las operaciones de rescate continúan en medio del temor de que el número de víctimas siga aumentando.








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