El empresario colombiano señaló la caída de las ventas, la competencia de plataformas internacionales y el ingreso de productos que presuntamente suplantan marcas nacionales como factores que afectan a la industria.
El empresario colombiano Arturo Calle expresó su preocupación por la situación que atraviesa la industria textil nacional y advirtió sobre las dificultades que enfrenta su compañía debido a la disminución de las ventas, la competencia de plataformas internacionales y la comercialización de productos que, según denunció, suplantan marcas colombianas.
Durante una audiencia pública de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, Calle reveló que su empresa ha reducido cerca de 2.000 puestos de trabajo entre plantas de producción, oficinas y tiendas, una situación que calificó como preocupante por sus efectos sobre el empleo formal en el país.
Según las cifras presentadas durante la sesión, en las plantas de producción de Pereira se han reducido 1.200 empleos. A esta cifra se suman 100 puestos eliminados en oficinas, además de la proyección de recortar otros 100. En el área comercial, la compañía ha suprimido 600 empleos en sus tiendas.
El empresario también cuestionó las condiciones tributarias y aduaneras que, a su juicio, generan desventajas para los fabricantes nacionales frente a los productos que ingresan del exterior. En ese sentido, pidió revisar las reglas del comercio para promover condiciones más equitativas y fortalecer la competitividad de las empresas colombianas.
Las declaraciones reavivan el debate sobre los desafíos que enfrenta el sector textil y de confecciones en Colombia, especialmente en materia de competencia internacional, protección de la producción nacional y conservación de puestos de trabajo formales.

