Prestar el rostro para que una inteligencia artificial lo convierta en un personaje digital ya es una forma de generar ingresos en China. Un mercado emergente permite que personas comunes autoricen el uso de su imagen para anuncios, videojuegos y producciones audiovisuales.
El modelo funciona mediante plataformas que conectan a quienes quieren licenciar su apariencia con empresas y productores interesados en utilizar rostros reales para crear contenido mediante inteligencia artificial.
Los interesados pueden crear perfiles, establecer las condiciones bajo las cuales permiten utilizar su imagen y definir el valor de la licencia. Los precios dependen de factores como el tiempo de autorización, el tipo de producción y los usos permitidos.
Las cifras pueden ir desde 50 yuanes, cerca de 7 dólares, hasta 99.999 yuanes, alrededor de 15.000 dólares, en determinadas licencias.
¿Qué hacen con los rostros?
La imagen de una persona puede convertirse en una especie de “actor digital”. Las empresas pueden utilizar las facciones autorizadas para generar personajes en comerciales, videojuegos, dramas cortos y otras producciones realizadas con inteligencia artificial.
Este sistema también abre una alternativa para las compañías que necesitan numerosos personajes digitales sin recurrir necesariamente a procesos tradicionales de contratación y grabación.
Uno de los casos citados por South China Morning Post corresponde a un empleado bancario que habría recibido cerca de 2.500 yuanes, unos 370 dólares, luego de que una agencia publicitaria licenciara su retrato en siete ocasiones durante apenas tres días.
El crecimiento de este mercado también plantea interrogantes sobre el control de la imagen personal, las condiciones de las licencias y el uso que puede darse a un rostro una vez incorporado a sistemas de inteligencia artificial.

