El tradicional corrientazo, considerado durante años la opción más económica para almorzar, está perdiendo ese título debido al aumento en el precio de los alimentos y los costos de operación de los restaurantes.

Propietarios de establecimientos aseguran que el incremento en el valor de la carne, las frutas, los arriendos, los servicios públicos, el transporte y los salarios los ha obligado a subir el precio de los menús para poder sostener sus negocios.
Como consecuencia, muchos colombianos han reducido las veces que comen fuera de casa y han optado por volver a llevar el almuerzo preparado desde sus hogares para ahorrar dinero.














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